viernes, 6 de marzo de 2026

Instrucciones para insultar con igualdad y respeto

Querido amargado enemigo del mundo, ¿No estás harto de que tu odio se malinterprete? ¿Que se entienda como un ataque a ciertos grupos sociales vulnerados de toda la vida? Esto sucede porque existe mucha gente que disfraza su odio machista, racista o de clase como «odio por todos», cuando en realidad aman lo hegemónico. Pero vos que leés esto sabés que aunque el mundo estuviera conformado por hombres heterosexuales blancos nada más, los odiarías igual. Vos sos un misántropo de buen corazón, sin prejuicios contra nadie. Lo que sucede es que a veces elegís mal las palabras a utilizar para ser agresivo. Lo que necesitás es un manual que te explique cómo ventilar tu desprecio sin quedar mal. Cómo insultar con igualdad y respeto, como bien reza el título de este texto. Y lo encontraste. Acá te van algunas instrucciones.

Empecemos por algo que, aunque no contenga una palabra fuerte en sí misma, es ofensivo. Y es que lo ofensivo y discriminador no necesariamente está en las palabras, sino en las connotaciones. Hablamos ni más ni menos que de «andá a lavar los platos». Un insulto muy usado contra mujeres. Sucede que, estereotípicamente, se ha asociado a las mujeres con las tareas del hogar a lo largo de la historia. Sostener esto hoy en día es machista, pero acá odiamos a la humanidad no por lo que son en particular, sino por ser humanos en general. Por eso debemos cambiar ese insulto por «andá a lavarte el orto». El acto de lavarse el culo es indistinto de hombres y mujeres. No sostiene ningún prejuicio contra un grupo en particular. Es mucho más correcto.

Sigamos. En vez de decir «negro de mierda», decí «pedazo de mierda». La agresión está, pero estás siendo igualitario ya que lo odiás por su condición de persona y no por su color de piel. Y acá hay que hacer una aclaración en particular. Cuando hablamos de «condición de persona» puede llegar a entenderse, efectivamente, su color de piel. Sin embargo, hay una explicación más profunda para esto. Al referirnos a «condición» hablamos de la definición exacta que da el diccionario, que es la siguiente: «Corresponde a la totalidad de las cualidades que presenta un ser humano por naturaleza, así como la definición de lo que significa vivir una vida como humanos, incluyendo las características biológicas, físicas, sociales, psicológicas, entre otras». Es decir, estamos insultándolo por lo que es en su totalidad, y no por aspectos superficiales. No es algo implícito en el insulto que recomendamos, pero no está de más saberlo para evitar malos entendidos.

También tenemos a otro sector vulnerado: los pobres. La palabra «pobre» no es ofensiva ni despectiva por sí misma, sino que describe una condición objetiva. Eso no saca que haya gente que dice «pobre de mierda», normalmente acompañado por un «volvé a la villa» o cosas parecidas. Para evitar este tipo de situaciones donde predomina el clasismo, se recomienda el uso de la palabra «miserable». Es mucho más universal y, si bien algunos la encontrarán absurda ya que para ser miserable hay que contar con dinero y los pobres carecen de él, puede referirse a muchos tipos de miseria. Nosotros la utilizaremos en referencia a una miseria espiritual, que es como normalmente se entiende este término.

Más sectores normalmente agredidos: los gordos y los homosexuales. Si bien estas palabras tampoco son ofensivas en sí, sí que existe mucha gente que las utiliza con esa intención y de este modo perpetúa estereotipos. Nosotros no queremos eso, sino que queremos odiarlos por el simple hecho de existir. Aunque fueran flacos y heterosexuales los despreciaríamos igual. Lo malo aquí es que no existe una palabra que reemplace con exactitud estos términos. Para evitar problemas simplemente diremos «pedazo de basura» o «sos una mierda». Estos insultos no conocen estado físico ni orientación sexual. Cualquiera puede ser una basura o una mierda, así que son más que aceptables.

Para ir terminando, dejamos el ataque más agresivo de todos. Y es que este ataque, aunque refiere a una gran cantidad de personas y no a una sola, sí que destila odio de clase por los cuatro costados también: «Ojalá se incendien todas las villas con ustedes adentro». Es un insulto espantoso. Solo gente con mucho odio provocado por la propaganda de las clases altas puede lanzar una injuria así. Pero aquí somos gente que odia y piensa libremente, lejos de las imposiciones de los grandes poderes. El mejor insulto en este caso viene a ser «ojalá arda el mundo entero y la humanidad toda muera en las llamas, para luego seguir ardiendo en el infierno». Este insulto tiene una explicación racional. Solo los pobres viven en las villas, y las villas son producto de la falta de un hogar digno. No ves a un millonario pasándola mal en uno de estos lugares producto de una necesidad básica sin satisfacer. En cambio, todos somos ciudadanos del mundo. Todos vivimos en él. Si arde el mundo, nadie se salva, independientemente de su color de piel, sexo, género, condición social, etc. Es mucho más equitativa para todos esa clase de apocalipsis que el que mucha gente vive día a día.

Y hasta aquí llega este manual. Hay más grupos discriminados y alternativas para agredir sin discriminar, pero no vamos a enumerar todas y cada una porque esto se haría eterno. No olvides que todos somos iguales. Todos somos seres humanos con derechos. Con defectos y virtudes. Si odiamos a ciertas personas es porque odiamos a los seres humanos en general, no por su condición específica producto ya sea de las hegemonías económicas o de cuestiones de salud y del estado del planeta. Seguí estas instrucciones y vas a aportar mucha igualdad al mundo.

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